lunes, 22 de septiembre de 2014

Feliz 90 años, Alberto Podestá

Alberto Podestá
Alejandro Washington Alé Podestá, más conocido como Alberto Podestá, nació en la ciudad de San Juan, República Argentina el 22 de septiembre de 1924.

Solamente estudió hasta sexto grado, y participó en un programa radial de la escuela, conducido por una de sus maestras. Allí, Alejandro estudió algunas canciones del popular Carlos Gardel y las interpretó en aquella recreación infantil titulada: Rayito de sol, donde cada estudiante debía cantar un tema musical de moda. Por aquella labor, fue apodado "Gardelito". En su juventud también, fue vendedor de chocolates en un cine de una familia amiga para obtener dinero y ayudar a su familia.

Luego de actuar en LV5 Radio Los Andes, en la provincia de San Juan, llegó durante una gira el dúo cómico Buono-Striano, que al escucharlo cantar, lo invitan a viajar por Buenos Aires para relacionarlo laboralmente con las principales figuras de la escena nacional. En 1939 apoyado por Hugo del Carril, junto a uno de sus hermanos, se instaló en Capital Federal. En la confitería "Paradise", local bailable que tenía dos secciones, conoció al músico Roberto Caló, con quien hizo varias pruebas demostrándole sus condiciones para el canto, interpretando los tangos "La mariposa", "Cosas olvidadas", "Martirio" y "La que murió en París". Tras la deserción del vocalista Mario Pomar, Miguel Caló lo integró en su orquesta tras la recomendación de su hermano, Roberto. Allí, actuó con Osmar Maderna, Domingo Federico, Armando Pontier, Raúl Kaplún y Enrique Mario Francini.

Con la orquesta de Caló, trabajó primeramente en el cabaret Singapur, de la calle Montevideo, que después fue ocupado por un teatro y una academia de tango. En ésta, conoció a Homero Expósito, autor con Domingo Federico del primer tango que grabó Podestá. Además, registró dos valses: "Pedacito de cielo" y "Bajo un cielo de estrellas" de Enrique Mario Francini y Héctor Luciano Stamponi como compositores, y la poesía de Homero Aldo Expósito y José María Contursi.

Gracias a una propuesta del representante de Carlos Di Sarli, se presentó en la casa del músico para cantar, y éste lo contrató y le definió su nombre artístico por el que es conocido, Alberto Podestá, reemplazando al que utilizaba hasta ese entonces.

En 1945 se formó una orquesta dirigida por Enrique Mario Francini y Armando Pontier, en donde Alberto Podestá fue cantor, a quien pronto acompañaría el reconocido Julio Sosa, de quien fue íntimo amigo. Ellos actuaban en el "Sans Souci", alternando con Osvaldo Pugliese y en el "Tibidabo", cubriendo la ausencia de Aníbal Troilo, que temporalmente dejaba de actuar. A lo largo de su carrera, Podestá se presentó en diversos clubes bailables como el "Príncipe Georges", que reunían entre 500 y 2000 personas y renovaban 350 bailes semanales. Grabó en Colombia con Cristóbal Ramos, Ramón Ozán y Joaquín Mauricio Mora, en Venezuela con "Los caballeros del tango", en Uruguay con César Zagnoli, en Chile con Lucho Ibarra y en Argentina con Juan José Paz, Leopoldo Federico, Alberto Di Paulo, Luis Stazo, Jorge Dragone, Tití Rossi y Roberto Grela.

Desde el Teatro Casino, se emitía por Radio El Mundo un programa llamado: Ronda de Ases. Las orquestas que se sucedían eran Osvaldo Fresedo, Aníbal Troilo, Carlos Di Sarli y Ricardo Tanturi, que ejecutaban un tango cada una. Luego tocaba el conjunto de Alberto Soifer con Roberto Quiroga como cantante. De acuerdo al aplauso del público, se decidía cuál de las orquestas había agradado más: Alberto Podestá ganó en una de las audiciones con el tango Al compás del corazón.

En 1951 debutó como solista en Radio Splendid, locales, el cabaret "Maipú Pigall" y confiterías de la ciudad de Buenos Aires. Fue nombrado Académico de Honor por la Academia Nacional del Tango de la Argentina. Entre 1967 y 1970 se radicó en Chile, donde continuó su carrera. En sus giras por América ha recorrido Colombia, Chile, Perú, Venezuela, Ecuador, México, República Dominicana y Estados Unidos: actuando en Nueva York, Chicago, Los Ángeles, Boston y Filadelfia. En sus grabaciones contó con acompañamientos de Alberto Di Paulo, Leopoldo Federico, Luis Stazo y Jorge Dragone. Registró aproximadamente 500 grabaciones, destacándose sus interpretaciones de los tangos "Alma de bohemio", "Nada", "Percal", "Al compás del corazón", "Nido gaucho", "La capilla blanca", "El milagro", "Margo", "Qué falta que me haces", "Qué me van hablar de amor" y "El bazar de los juguetes". Actuó en "Caño 14" y en "El Viejo Almacén", de Edmundo Rivero. A su vez, se destacó en teatro con el bailarín Juan Carlos Copes y su ballet.

En los últimos años, a pesar de nunca haber dejado su carrera, continúa con presentaciones en recitales esporádicos. Paralelamente, ha actuado en el circuito for export, de San Telmo, en locales como "La esquina de tango" y "La Cumparsita". Participó a mediados del 2000` en La Selección del Tango, que cuenta con músicos como Leopoldo Federico, Rodolfo Mederos, Ernesto Baffa y Nicolás Ledesma.

En 2007 fue declarado Ciudadano Ilustre de la Ciudad de Buenos Aires en el Salón Dorado de la Legislatura Porteña. En 2008, fue convocado por Miguel Kohan para protagonizar el proyecto cinematográfico Café de los maestros, con el que cantó en el Teatro Colón y Luna Park. 

Tango: El bazar de los juguetes
Música: Roberto Rufino
Letra: Reynaldo Yiso
Intérprete: Alberto Podestá





Las letras de Tango reflejan la vida misma. Reflejan el dolor, el placer, la nostalgia, alegrías y tristezas. A través de ellas te invito a pensar!

Letra:
Patrón cierre la puerta
porque mira asombrado?
le compro los juguetes
que tiene en el bazar
yo se los compro todos
no importa lo que gasto
dinero no me falta
para poder pagar
por una sola noche
yo quiero ser rey mago
para que los purretes
de todo el arrabal
mañana al despertarse
aprieten en sus manos
el sol de esta alegría
que yo les quiero dar


Al bazar de los juguetes
cuantas veces de purrete
me acercaba para ver
para ver de allí de afuera
desde atrás de la vidriera
lo que nunca iba a tener


Bis

Si mi vieja era tan pobre
le faltaba siempre un cobre
para comprarnos el pan
y hoy que puedo,
que la suerte me sonríe
yo no quiero que haya un pibe
que no tenga ni un juguete pa'jugar


Yo se lo que es sentirse
en una nochebuena
sin un solo regalo
sin un pedazo de pan
sabiendo que los otros
cruzando la vereda
dejaban sus regalos
en medio del zaguán


Yo se lo que es sentirse
besado diariamente
por una pobre madre
que no me pudo dar
el más humilde y pobre
de todos los juguetes
por eso se los compro
por eso nada más.


sábado, 20 de septiembre de 2014

Día Nacional del Caballo

En la década del 20 y el 30 estuvo muy presente el caballo en las letras de tangos, por eso hoy queremos homenajearlo en su día…

20 de septiembre, Día Nacional del Caballo…
En conmemoración de la fecha en que Mancha y Gato entraron en la Ciudad de Nueva York, el Honorable Senado de la Nación Argentina y la Cámara de Diputados, han designado esta fecha como el "Día Nacional del Caballo".

Mancha y Gato, caballos Criollos que marcharon desde Buenos Aires, a Nueva York, guiados por el suizo Aimé Félix Tschiffely.

Al inicio de la travesía, Mancha (pelaje: overo) y Gato (pelaje: gateado) tenían 15 y 16 años respectivamente. Su carácter era poco amigable. Habían crecido en la Patagonia, donde se habían acostumbrado a las condiciones más hostiles. Su propietario, Emilio Solanet, se los había comprado al cacique tehuelche Liempichún en Chubut.

Domarlos puso a prueba las facultades de varios de los mejores domadores. Cuenta el profesor suizo: "Desde los primeros días advertí una real diferencia entre sus personalidades. Mancha era un excelente perro guardián: estaba siempre alerta, desconfiaba de los extraños y no permitía que hombre alguno, aparte de mí mismo, lo montase... Si los extraños se le acercaban, hacía una buena advertencia levantando la pata, echando hacia atrás las orejas y demostrando que estaba listo para morder... Gato era un caballo de carácter muy distinto. Fue domado con mayor rapidez que su compañero. Cuando descubrió que los corcovos y todo su repertorio de aviesos recursos para arrojarme al suelo fracasaban, se resignó a su destino y tomó las cosas filosóficamente... Mancha dominaba completamente a Gato, que nunca tomaba represalias".

El amor a su jinete está reflejado en sus cariñosas palabras: "Mis dos caballos me querían tanto que nunca debí atarlos, y hasta cuando dormía en alguna choza solitaria, sencillamente los dejaba sueltos, seguro de que nunca se alejarían más de algunos metros y de que me aguardarían en la puerta a la mañana siguiente, cuando me saludaban con un cordial relincho".

El baqueano y rastreador que se encargó de la compra, selección y arreo de los mismos fue el gaucho Don Reynaldo Rodríguez, quien en sus últimos años vivió en la zona de América, Provincia de Buenos Aires.

Partiendo del local de la Sociedad Rural Argentina en Buenos Aires, el 24 de abril de 1925 se inició una de las travesías más famosas del siglo. Mancha y Gato, guiados por el profesor suizo Aimé F. Tschiffely recorrieron los 21.500 km desde la ciudad de Buenos Aires hasta Nueva York, conquistando el récord mundial de distancia y también el de altura, al alcanzar 5.900 msnm en el paso El Cóndor, entre Potosí y Chaliapata (Bolivia). El viaje se desarrolló en 504 etapas con un promedio de 46,2 km por día.

Tschiffely estaba convencido de la fortaleza de los rústicos caballos criollos. Tomó contacto con Emilio Solanet, criador y propulsor del reconocimiento de la raza, y uno de los fundadores de la Asociación de Criadores de Caballos Criollos de Argentina. Este le regaló los dos caballos.

Algunas semanas fueron necesarias para que jinete y montados se prepararan para semejante travesía, y se fijó el 23 de abril de 1925 como fecha de partida.

Por entonces no había caminos en varios tramos del recorrido, y cuando existían, no se caracterizaban por su buen estado. Tschiffely tuvo que resignarse a no llevar carpa, ya que las que se podían conseguir por aquellos tiempos eran muy pesadas.

Durante el viaje cruzaron varias veces la Cordillera de los Andes y fue en esos cruces donde mayores dificultades encontraron. El escabroso terreno se eleva a más de 5500 m y la temperatura llega a -18 °C.

El diario La Nación, junto a otros medios, siguió desde sus páginas al valiente aventurero y sus caballos. Algunas de las líneas decían así... "En Huarmey, el guía no pudo más, ni sus bestias. Los dos criollos Mancha y Gato se revolcaron, tomaron agua y después se volcaron al pasto con apetitos de leones. De Huarmey a Casma, 30 leguas, calores colosales ¡52 grados a la sombra! sin agua, ni forraje, arena, arena, arena. Los cascos se hundían permanentemente de 6 a 15 pulgadas en la arena candente".

Más de 3 años después de haber salido de Buenos Aires, Tschiffely arribó a Nueva York el 20 de septiembre de 1928 (3 años, 4 meses y 6 días).

Mancha y Gato
En la editorial del día siguiente quedó patentado el logro: "después de más de 3 años y 5 meses, Aimé montado en Mancha, su fiel compañero (Gato tuvo que quedarse en la Ciudad de México al ser lastimado por la coz de una mula), logró la hazaña: al llegar a la Quinta Avenida de Nueva York llevaba en los cascos de su caballo criollo el polvo de veinte naciones atravesadas de punta a punta, en un trayecto más largo y rudo que el de ningún conquistador, y sobre su pecho, en moño blanco y celeste, bien ganados como una condecoración, los colores argentinos".

Canción: El alazán
Letra: Atahualpa Yupanqui
Música: Paula Pepin
Intérprete: Atahualpa Yupanqui

Las letras de Tango reflejan la vida misma. Reflejan el dolor, el placer, la nostalgia, alegrías y tristezas. A través de ellas te invito a pensar!

Letra:
Era una cinta de fuego,
galopando, galopando.
Crin revuelta en llamaradas,
mi alazán te estoy nombrando.


Trepo las sierras con luna,
cruzó los valles nevando.
Cien caminos anduvimos,
mi alazán te estoy nombrando.


¿Qué oscuro lazo de nieve
te pialó junto al barranco?.
¿Cómo fue que no lo viste?,
¿Qué estrella andabas buscando?


En el fondo del abismo,
ni una voz para nombrarlo.
Solito se fue muriendo,
mi caballo, mi caballo.


En una horqueta de un tala
hay un morral solitario,
y hay un corral sin relinchos,
mi alazán te estoy nombrando.


Si es como dicen algunos,
que hay cielos pal' buen caballo,
por ahí andará mi flete,
galopando, galopando.


Oscuro lazo de nieve
te pialó junto al barranco.
¿Cómo fue que no lo viste?,
¿Qué estrella andabas buscando?.


En el fondo del abismo,
ni una voz para nombrarlo.
Solito se fue muriendo,
mi caballo, mi caballo.

miércoles, 10 de septiembre de 2014

Feliz aniversario, Nelly Omar

Nelly Omar
En el día del aniversario de su nacimiento queremos recordar a una de las mejores voces femeninas del tango, Nelly Omar. Les dejo el Link (http://www.bertosabinotango.blogspot.com/2013/09/feliz-cumpleanos-nelly.html) de la publicación de su biografía y compartimos el tango "Era en otro Buenos Aires".





Tango: Era en otro Buenos Aires
Música: Fernando Montoni
Letra: Horacio Sanguinetti
Intérprete: Nelly Omar

Las letras de Tango reflejan la vida misma. Reflejan el dolor, el placer, la nostalgia, alegrías y tristezas. A través de ellas te invito a pensar!

Letra:
Era en otro Buenos Aires
y ese tiempo ya pasó,
era linda la guitarra
y era angosto el pantalón.
Era en otro Buenos Aires
de romántico farol,
del "Pabellón de las rosas"
en las tardes, de aroma y sol.


¡Buenos Aires!
Del tiempo de Julio Roca
y de Pablo Podestá.
Las calles con otros nombres,
Cuyo, Artes y Piedad.
¡Buenos Aires!
Pascual Contursi, Carriego,
tus poetas ya no están
y enmudeció para siempre
el organito, gris chingolo de arrabal.


Era en otro Buenos Aires,
Buenos Aires de farol,
por las noches, serenatas
y en cada reja una ilusión.
Boletín de última hora
con el drama pasional,
una queja en la guitarra,
y en el piano, un dulce vals.