lunes, 25 de marzo de 2013

Mi primer aporte

Coincidencias: Bergoglio – Argentina – Italia – Barrio - Tango – Cronología.

Hoy todos hablamos de Bergoglio, o más bien del Papa Francisco. Pero entre tanto que hay para decir, buscamos algo que aún no se haya dicho y que nos lleva a analizar algunas simpáticas coincidencias.

Bergoglio, hijo de inmigrantes italianos, nació en el año 1936, en el barrio de San José de Flores, Capital Federal, República Argentina.

En ese mismo año (1936) se compuso el famoso tango “San José de Flores”; por supuesto, dedicado al mítico barrio porteño.

Quienes lo compusieron, como tantos otros autores de tango, tuvieron sus orígenes en Italia, y de allí su infinita inspiración en la nostalgia.

Armando Acquarone (nacido en Génova) y Enrique Gaudino (de origen italiano) son los autores de la música y la letra respectivamente; en tanto que el joven y talentoso cantor Alberto Morán fue el intérprete que convirtió el tema en un éxito junto con la orquesta gran maestro Don Osvaldo Pugliese, consagrándose en un clásico que aún perdura.

Creo que no hace falta aclarar que Don Osvaldo Pugliese es otro de origen italiano, su apellido así fácilmente lo delata! Pero “Morán” podría ser un poco más confuso a la hora de descifrar su procedencia. Claro que todo cambia cuando notamos que “Alberto Morán” era su nombre artístico, siendo su verdadero nombre lo más tano del barrio: Remo Doménico Recagno! Nacido el 15 de marzo de 1922 en las cercanías de Milán, Italia.

Ahora bien… volviendo a San José de Flores, el tango y el barrio que lo inspira, cuna del Papa Francisco y de una innumerable cantidad de prolíferos y nostálgicos italianos, los invito a escuchar este hermoso tango!!

Tango: San José de Flores
Música: Armando Acquarone
Letra: Enrique Gaudino
Orquesta: Don Osvaldo Publiese
Intérprete: Alberto Morán

Las letras de Tango reflejan la vida misma. Reflejan el dolor, el placer, la nostalgia, alegrías y tristezas. A través de ellas te invito a pensar!

Letra:
Me da pena de verte hoy, barrio de Flores,
rincón de mis juegos, cordial y feliz.
Recuerdos queridos, novela de amores
que evoca un romance de dicha sin fin.
Nací en ese barrio, crecí en sus veredas,
un día alcé el vuelo soñando triunfar;
y hoy, pobre y vencido, cargado de penas,
he vuelto cansado de tanto ambular...
La dicha y fortuna me fueron esquivas,
jirones de ensueños dispersos dejé;
y en medio de tantas desgracias y penas,
el ansia bendita de verte otra vez...
En tierras extrañas luché con la suerte,
derecho y sin vueltas no supe mentir,
y al verme agobiado, más pobre que nunca,
volví a mi querencia buscando morir.
Más vale que nunca pensara el regreso,
si al verte de nuevo me puse a llorar.
Mis labios dijeron temblando en un rezo:
¡Mi barrio no es éste, cambió de lugar!...
Prefiero a quedarme, morir en la huella,
si todo he perdido, barriada y hogar...
Total, otra herida no me hace ni mella,
será mi destino rodar y rodar...