Ben Molar impulsó la instauración del "Día Nacional del Tango", que se festeja en todo el mundo cada 11 de diciembre, en conmemoración a las fechas de nacimiento de los creadores de dos vertientes del tango: "La Voz" (Carlos Gardel, el zorzal criollo, ídolo y figura representativa del tango) y "La Música" (Julio De Caro, gran director de orquesta y renovador del género).
Esta fecha nació de un modo más que especial. Era una noche de 1965. Ben Molar estaba parado en la esquina del tango, esquina que, según sus palabras, "es la que mis amigos Francisco Pacránico y Celedonio Flores hicieron que se llamara Corrientes y Esmeralda..." Iba camino de la casa de Julio De Caro para festejar su cumpleaños cuando le surgió la gran idea: asoció la fecha de nacimiento de De Caro con la de Carlos Gardel. Cayó en la cuenta de que, además de ser las dos grandes vertientes, eran los dos grandes creadores nacionales.
Presentó entonces la propuesta al Secretario de Cultura de la Municipalidad de la Ciudad de Buenos Aires, Ricardo T. Freixá, quien le pidió la conformidad de las entidades artísticas. Ben Molar consiguió así la conformidad de Sadaic, Argentores, Sade, Casa del Teatro, Sindicato Argentino de Músicos, Unión Argentina de Artistas de Variedades, Academia Porteña del Lunfardo, Radio Rivadavia, Fundación Banco Mercantil, La Gardeliana, Asociación Argentina de Actores y Asociación Amigos de la Calle Corrientes.
Once años más tarde, después de mucho recorrer y de observar cómo sus pedidos quedaban en cajones oficiales, amenazó cordialmente al Secretario de Cultura de la Municipalidad de Buenos Aires, Ricardo Freixa, con hacer una gran movilización radial, televisiva y gráfica anunciando la organización de un festival monstruo en el Luna Park en apoyo del 'Día del Tango'. Así, junto con una delegación de la Asociación Amigos de la Calle Corrientes, le pidió a Tito Lectoure el Luna Park para el 11 de diciembre.
A las 2 horas del ultimátum se produjo el milagro: la promulgación del decreto anhelado durante tantos años. Así, el 29 de noviembre de 1977 Ben Molar recibió la noticia de que había sido firmado el Decreto Nº 5830/77 de la Municipalidad de la Ciudad de Buenos Aires.
El 11 de diciembre el festival se realizó con la presencia enfervorizada de espectadores que celebraron el anuncio de ese merecido 'Día del Tango' y vivaron de pie a sus máximos ídolos. Estuvieron presentes los más grandes músicos, orquestas, cantantes, animadores, locutores, periodistas y personalidades vinculadas con el tango. Esa noche, Julio De Caro recibió muy emocionado en el escenario el aplauso de unas 15 mil personas que cantaron su cumpleaños.
Sin embargo, para Ben Molar esto no fue suficiente: se propuso llevar las cosas a nivel nacional. El 23 de diciembre de ese año, a pedido del Secretario de Estado de Cultura de la Nación, Doctor Raúl Alberto Casal, organizó una despedida tanguera de ese año 1977 en el Teatro Nacional Cervantes. Pero, a cambio, Ben Molar le pidió la aprobación del decreto a nivel nacional. En el Cervantes actuaron entonces grandes intérpretes, orquestas, cantantes y animadores y, además, se dio lectura al Decreto Nº 3781/77 del 19 de diciembre de 1977, en el que quedó establecido el "Día Nacional del Tango" para todos los 11 de diciembre.
A propósito de los 2 grandes del Tango que dieron origen y sentido a la conmemoración de su día en esta fecha, quisiera compartir una breve reseña sobre quien fue indiscutidamente “la voz” del tango, el inigualable Carlos Gardel; y quien puso música y ritmo de 2x4 al género, el gran director de orquesta Julio De Caro.
Carlos Ángel Lazzari, nació el 9 de diciembre de 1925 en la casa de la calle Velazco 274, en el barrio porteño de Villa Crespo, Buenos Aires, República Argentina. Fue bandoneonista, compositor, arreglador y director.
Su profesor fue Alejandro Junnissi, el autor de “El recodo”, recordado tango que le grabó el maestro D’Arienzo en 1967. Contaba Lázzari que Junnissi lo llevaba con su orquesta; una orquesta de barrio, pero que reconoció haberle servido de experiencia.
Seguidamente ingresó en la orquesta de Santacápita, donde recordaba que le pagaban muy bien. Más tarde tocó con Edgardo Donato; tuvo un breve pasaje con Pedro Maffia, que en ese entonces actuaba en el Palace Palermo.
Como mucho de los grandes instrumentistas, también Lázzari fue cambiándose de orquesta. Actuó con Miguel Caló y en 1945 dejó la orquesta de “Las Estrellas” para seguir a Osmar Maderna. Con Canaro estuvo 5 años. Finalmente a través de un amigo común, Carlos Bahr, ingresa con D’Arienzo.
Cuando Héctor Varela dejó la orquesta de D’Arienzo para formar la suya propia, Lázzari quedó como primer bandoneón y arreglador de la orquesta de “El Rey del Compás”.
Al retiro de D’Arienzo, Lázzari actuó con cuarteto “Los Solistas de D'arienzo” con el cual recorrió todo el país y muchos países en el extranjero (Latinoamérica, Japón, Europa) con las voces de Alberto Echagüe, Osvaldo Ramos y Walter Gutiérrez.
Ya en los últimos años Lázzari se dedica de lleno a la enseñanza y actúa en “La Ventana”, un local tanguero de la calle Balcarce 431, con una orquesta que integran 5 fueyes, 4 violines, 1 piano, 1 un bajo y 2 cantores, Fernando Rodas y Neomí Sachi.
Como compositor, las más relevantes obras son: "Este es el Rey", "Más grande que nunca", “Julié”, “Calla bandoneón”, “Pero solo estoy mejor”, “La manzanita”, “Castigo y pasión”, “De vuelta” y “La misma canción”, entre muchos otros... Sin dudas Juan D´Arienzo privilegio ampliamente a Lazzari, ya que le grabó oficialmente más de 100 títulos, un record que no debe ostentar como compositor.
Tango: La Cumparsita Música: Gerardo Matos Rodríguez Orquesta: Carlos Lazzari
Alberto Salvador De Lucca, más conocido como Alberto Castillo, nació el 7 de diciembre de 1914 en el barrio porteño de Floresta, Buenos Aires, República Argentina, hijo de inmigrantes italianos Salvador De Luca y Lucia Di Paola, fue médico ginecólogo, cantante de tango y actor.
Hace su debut profesional en los años 1930 y comienza una exitosa carrera en 1941. Una gran interpretación del tango de Alfredo Pelala Recuerdo.
Con su innato sentido del ritmo y su tendencia a engolar la voz, Castillo se hace un nombre de principal intérprete de los géneros musicales como el candombe afrorioplatense y de la milonga porteña.
Uno de sus más exitosos registros fue “Cien Barrios Porteños”, a tal punto que los presentadores lo anunciaban como el "Cantor de los cien barrios porteños".
Desde 1946, Castillo aparece en muchos filmes argentinos. Un ejemplo de ellos es "Buenos Aires, mi tierra querida" junto a la actriz Norma Giménez en 1951.
Castillo también fue médico ginecólogo. Con ese título pudo convencer a la familia de su prometida para dejarlos casar (porque no iban a dejarla irse con "apenas un cantor de tango"). Como hecho curioso, entre Noviembre de 1951 y Febrero de 1952, el popular cantante ofició fortuitamente como médico de la delegación profesional del Club Atlético Vélez Sarsfield al insolarse algunos jugadores en la ciudad de Pernambuco, en la gira que realizaba en Brasil. Posteriormente el cantor, reconocido hincha de Vélez, ajustó algunas de sus presentaciones para acompañar al equipo el resto de la gira.
Ya retirado, tuvo una breve incursión para grabar nuevamente el Candombe “Siga el baile” de Carlos Warren y Edgardo Donato, con la banda argentina Los Auténticos Decadentes en el álbum de duetos Fiesta monstruo en el año 1993. En la película argentina “Luna de Avellaneda” de 2004, un Castillo ficticio es llamado de urgencia para ayudar en un parto durante una kermés en un club de barrio. En dicha película el tema de cierre es Siga el baile versionado por el cantautor uruguayo Jaime Roos.
Cuenta en su haber con una filmografía bastante amplia: 1946 “Adiós pampa mía”, 1948 “El tango vuelve a París” (lo acompaña Aníbal Troilo), 1948 “Un tropezón cualquiera da en la vida” (con Virginia Luque), 1948 “Alma de bohemio”, 1950 “La barra de la esquina”, 1951 “Buenos Aires, mi tierra querida”, 1953 “Por cuatro días locos”, 1955 “Ritmo, amor y picardía”, 1956 “Música, alegría y amor”, 1958 “Luces de candilejas”, 1959 “Nubes de humo”…
En 1995 recibió una Mención Especial de los Premios Konex por su trayectoria. Antes, en 1985 había recibido el Premio Konex - Diploma al Mérito como uno de los mejores cantantes de tango de la historia en Argentina.
Tango: Anclao en París Música: Guillermo Barbieri Letra: Enrique Cadícamo Intérprete: Alberto Castillo
Las letras de Tango reflejan la vida misma. Reflejan el dolor, el placer, la nostalgia, alegrías y tristezas. A través de ellas te invito a pensar! Letra: Tirao por la vida de errante bohemio
estoy, Buenos Aires, anclao en París.
Cubierto de males, bandeado de apremio,
te evoco desde este lejano país.
Contemplo la nieve que cae blandamente
desde mi ventana, que da al bulevar
las luces rojizas, con tono muriente,
parecen pupilas de extraño mirar.
Lejano Buenos Aires ¡qué lindo que has de estar!
Ya van para diez años que me viste zarpar...
Aquí, en este Montmartre, fobourg sentimental,
yo siento que el recuerdo me clava su puñal. ¡Cómo habrá cambiado tu calle Corrientes..!
¡Suipacha, Esmeralda, tu mismo arrabal..!
Alguien me ha contado que estás floreciente
y un juego de calles se da en diagonal...
¡No sabes las ganas que tengo de verte!
Aquí estoy varado, sin plata y sin fe...
¡Quién sabe una noche me encane la muerte
y, chau Buenos Aires, no te vuelva a ver!
Recordamos a Don Osvaldo Pugliese en el día del aniversario de su nacimiento. Les dejo el Link (http://www.bertosabinotango.blogspot.com/2013/12/gracias-maestro-gracias.html) de la publicación de su biografía y compartimos el tango "Arrabal", interpretado por su propia orquesta. Tango: Arrabal (instrumental) Música:José Pascual Intérprete: Osvaldo Pugliese
Piero Bruno Hugo Fontana, más conocido como Hugo del Carril, nació el 30 de noviembre de 1912 en la calle San Pedrito 256, el barrio porteño de Flores, Capital Federal, Buenos Aires, República Argentina. Fue productor, director de cine, actor, guionista y cantante. Era el cuarto hijo de Orsolina Bertani, nacida en Reggio Emilia, Italia, y del arquitecto Ugo Fontana, nacido en Milán, Italia.
Comenzó a cantar desde muy joven en presentaciones para los vecinos del barrio y cursó sus estudios secundarios en el Colegio Nacional Mariano Moreno.
En 1927, mientras trabajaba en una fábrica de jabón y en una cristalería, realizó una de sus primeras presentaciones con los Hermanos Leguizamón bajo el nombre de Pierrot. A la edad de 16 años le tomaron una prueba radial en Radio Bernotti, en la que posteriormente se desempeñó como cantor y locutor bajo el seudónimo de Carlos Cáceres. Con este último formó parte en 1933 de un trío junto a Emilio Castaing y Martín Podestá. El trío luego se denominaría Trío París.
Tras separarse del trío, formó un dúo con un cantor amigo, quien le sugirió el seudónimo definitivo de Hugo del Carril. El dúo, que cantó en Radio Nacional. Del Carril se desempeñó luego como vocalista en Radio La Nación y como parte de la agrupación Edgardo Donato y sus Muchachos. Paralelamente asistió a una escuela nocturna para estudiar taquigrafía y se desempeñó después como primer taquígrafo en el Congreso de la Nación. En 1935 comenzó a estudiar canto con la profesora Elvira Colonnesse y prosiguió en ello durante 7 años. Ese mismo año llegó a Radio del Pueblo como estribillista de orquestas y solista con un primer contrato de 180 pesos mensuales y en 1936 debutó en Radio El Mundo, en donde conoció a Tito Ribero, que luego sería su colaborador musical permanente.
A pesar de que a del Carril, según su hijo, “no le entusiasmaba mucho ser actor” incursionó en el cine en 1937 con el tango “Tiempos viejos” en la película de Manuel Romero “Los muchachos de antes no usaban gomina”. El sello cinematográfico lo contrató para filmar 3 películas; “La vuelta de Rocha” junto a Amanda Ledesma, “Tres anclados en París”, con Florencio Parravicini y Tito Lusiardo, y “Madreselva”, con Libertad Lamarque.
En 1939 fue la pareja de Sabina Olmos en la película musical “La vida es un tango”, protagonizada también por Parravicini y Lusiardo. Ese mismo año participó en “Gente bien” e interpretó a Gardel en la exitosa película biográfica “La vida de Carlos Gardel”, que llevó a una «comparación inmediata» con el cantor de tangos. Entre otros títulos tempranos se encuentran “El astro del tango” una vez más junto a Amanda Ledesma, “Confesión” (1940), “La canción de los barrios”, “En la luz de una estrella” y “Cuando canta el corazón” (1941). Por esos años, ya cobraba 50 mil pesos por película.
En 1943 protagonizó con Aída Luz “La piel de zapa” y actuó una vez más con Sabina Olmos en “Pasión imposible”. Estrenó al año siguiente la comedia “Los dos rivales”, junto a Luis Sandrini, y en 1945 protagonizó “La cabalgata del circo”, de vuelta con Libertad Lamarque y con la participación de María Eva Duarte. Al respecto de su trabajo con la futura primera dama el actor dijo "Con ella hablábamos de muchas cosas, pero especialmente de las necesidades de la gente humilde. Ella se sentía predispuesta a esa gente por su origen que jamás negó".
En 1945 y 1946 protagonizó junto a Gloria Marín las 2 películas mexicanas “La noche y tú” y “Canción desesperada”. Además actúo en el teatro y grabó “Compadrón”, “Che, papusa, oí” y “Pobre mi madre querida”, tango de la película homónima que luego filmaría durante 1948 junto a Emma Gramatica y Aída Luz.
En 1949 hizo su debut como guionista y director con la película “Historia del 900”, en la cual su personaje volvió a formar pareja con Sabina Olmos. La película fue criticada incluso antes de filmarse con comentarios negativos por la incursión de un actor en la dirección de cine.
Originalmente radical, Hugo del Carril apoyó fervientemente al peronismo, alegando "Los sueños de mi padre y de mi abuelo, los cristalizó Perón. Entonces: ¿cómo puedo dejar de ser peronista?". En 1949 interpretó Versos de un payador a la señora Eva Perón y Versos de un payador al General Juan Perón de Homero Manzi. Además, grabó Los muchachos peronistas, conocida como “La marcha peronista”, sobre lo cual expresó "La grabé por convicción y por pedido expreso del general Perón, aun sabiendo que sería más recordado por la marcha que por los tangos que he grabado".
En 1955, cuando la Revolución Libertadora derrocó a Perón y detuvo a varios artistas peronistas, entre ellos Hugo del Carril. Sus películas fueron prohibidas y el actor estuvo preso en la Penitenciaría Nacional durante 41 días hasta que fue liberado por falta de cargos. Según su hijo, durante su tiempo en prisión fue maltratado hasta el punto que casi muere, pero aun así siguió cantando la marcha peronista. Tras ser liberado cantó en parques de diversiones junto a Tita Merello, que también había sido prohibida, antes de volver una vez más al cine.
En 1952, dirigió y protagonizó “Las aguas bajan turbias”, que trataba sobre la explotación laboral y estaba basada en la novela “El río oscuro”, del militante comunista Alfredo Varela. Al encontrarse Varela preso, del Carril intercedió con Perón. Al respecto dijo "¿Por qué está preso?", me preguntó Perón y le contesté: "Por orinar frente a la embajada soviética". Él se rió y me dijo: “Bueno, al final somos todos un poco comunistas, si lo que buscamos es la justicia social”. Varela fue liberado inmediatamente. La película fue un gran éxito popular y se estrenó en Estados Unidos y en Europa. Del Carril también se inspiró en “Prisioneros de la tierra” de Mario Soffici, al cual definió como su «guía artística». El filme fue bien recibido por la crítica y recibió numerosos premios en festivales de cine. El año anterior del Carril había dirigido y actuado en la producción española “El negro que tenía el alma blanca”, también polémica y basada en una novela de Alberto Insúa.
En 1957 dirigió y protagonizó junto a Gilda Lousek “Una cita con la vida”, en donde también se inició Graciela Borges. Tras recuperarse de una dolencia, en 1958, dirigió y protagonizó en 1960 “Culpable” y en 1961 el melodrama “Amorina” y “Esta tierra es mía”, las cuales contaron con la participación de Tita Merello. La actriz dijo al respecto “Ni sueñen que es fácil trabajar con él. Hugo es muy exigente. Con él hay que ensayar y ensayar, y sólo cuando considera que se ha alcanzado el punto ideal, se pasa a filmar”. Posteriormente protagonizó y dirigió “La calesita”, “La sentencia” y “Buenas noches, Buenos Aires”, el primer musical a color del país, que contó con la participación de Beba Bidart, Néstor Fabián, Virginia Luque, Mariano Mores, Jorge Sobral, Julio Sosa y Aníbal Troilo. Luego protagonizó “El día que me quieras” y las 2 películas de Enrique Carreras “Viva la vida” y “Amalio Reyes, un hombre”.
En 1970 grabó un disco con la dirección de Osvaldo Requena, con algunos matices de rock y en 1971 encabezó Tango Club por Canal 11. En 1972 actuó con Tita Merello en una carpa en Mar del Plata y en 1973 protagonizó “Siempre fuimos compañeros”. Tras la vuelta de Juan Domingo Perón al poder le ofrecen la dirección del Instituto Nacional de Cinematografía pero lo rechazó y pidió que designasen a Mario Soffici, permaneciendo él como asesor. En 1975 dirigió su última película, “Yo maté a Facundo”, que protagonizó Federico Luppi y narraba el asesinato de Facundo Quiroga.
En 1985 recibió el Premio Konex - Diploma al Mérito y en 1986 fue nombrado Ciudadano ilustre de la Ciudad de Buenos Aires en un acto en el Teatro Presidente Alvear. En 1988 asistió a un homenaje en el Luna Park. En una entrevista, expresó “Todo lo que hice fue con buena intención. Si las cosas me salieron bien o mal, no lo sé. Pero sí sé que siempre me entregue con alma y vida a lo que quería”.
Cuenta en su carrera con 44 películas como actor, 15 como director, 12 como productor y 2 como guionista…
Tango: Uno Música: Mariano Mores Letra: Enrique Santos Discépolo Intérprete: Hugo del Carril
Las letras de Tango reflejan la vida misma. Reflejan el dolor, el placer, la nostalgia, alegrías y tristezas. A través de ellas te invito a pensar! Letra: Uno, busca lleno de esperanzas el camino que los sueños prometieron a sus ansias... Sabe que la lucha es cruel y es mucha, pero lucha y se desangra por la fe que lo empecina... Uno va arrastrándose entre espinas y en su afán de dar su amor, sufre y se destroza hasta entender: que uno se ha quedao sin corazón... Precio de castigo que uno entrega por un beso que no llega a un amor que lo engañó... ¡Vacío ya de amar y de llorar tanta traición!
Si yo tuviera el corazón... (¡El corazón que di!...) Si yo pudiera como ayer querer sin presentir... Es posible que a tus ojos que me gritan tu cariño los cerrara con mis besos... Sin pensar que eran como esos otros ojos, los perversos, los que hundieron mi vivir. Si yo tuviera el corazón... (¡El mismo que perdí!...) Si olvidara a la que ayer lo destrozó y... pudiera amarte.. me abrazaría a tu ilusión para llorar tu amor...
Pero, Dios, te trajo a mi destino sin pensar que ya es muy tarde y no sabré cómo quererte... Déjame que llore como aquel que sufre en vida la tortura de llorar su propia muerte... Pura como sos, habrías salvado mi esperanza con tu amor... Uno está tan solo en su dolor... Uno está tan ciego en su penar.... Pero un frío cruel que es peor que el odio -punto muerto de las almas- tumba horrenda de mi amor, ¡maldijo para siempre y me robó... toda ilusión!…
Si yo tuviera el corazón... (¡El mismo que perdí!...) Si olvidara a la que ayer lo destrozó y... pudiera amarte.. me abrazaría a tu ilusión para llorar tu amor...
Francisco Canarozzo, más conocido como Francisco Canaro, nació en San José de Mayo, República Oriental del Uruguay el 26 de noviembre de 1888, fue compositor de tangos, violinista y director de orquesta, nacionalizado argentino.
Fue además, pionero del jazz en Argentina junto con René Cóspito y Eleuterio Yribarren a mediados de los años 1920 y a comienzos de los años 1930.
Era apodado Pirincho porque al nacer la partera exclamó al ver la forma de su pelo: "¡Parece un pirincho!", aludiendo a un pájaro encrestado común del Río de la Plata.
Desde muy temprana edad la familia de Canaro se instaló en Buenos Aires, donde vivieron en conventillos. Antes de cumplir los 10 años él trabajaba en las calles.
Se destaca el hecho que construyó su primer violín empleando envases de aceite de la fábrica donde trabajaba. Dicho violín de lata le serviría para iniciar su carrera y ganar dinero suficiente para comprar uno de madera. Su hazaña pudo haber inspirado al grupo musical argentino Les Luthiers, quienes emplean violines de lata con frecuencia.
“El primer tango que saqué de memoria fue "El llorón", de autor anónimo, recordaría muchos años después. “El estuche me lo fabricó mi vieja; en realidad una funda de género, y ya salí a ganar algo de plata en bailes de la vecindad”.
Fue vecino del bandoneonista Vicente Greco. Canaro reconocería tiempo después lo que influyeron en él los conocimientos de Greco.
En 1908 empezó a actuar de forma continua en varios lugares de La Boca, y luego, conjuntamente con Greco en diversas giras.
En 1912 comenzó Canaro su trascendental labor de compositor con los tangos "Pinta brava" y "Matasanos".
En 1918 luchó por los derechos autorales, no reconocidos en esos tiempos, hasta culminar en la creación de la actual SADAIC (Sociedad Argentina de Autores y Compositores de Música), fundada en 1935 y cuyo edificio fue construido sobre terrenos adquiridos por Canaro.
En diciembre de 1932 graba el "Himno al Club Atlético River Plate", junto a su Orquesta Típica.
Sus temas más conocidos fueron: "Sentimiento gaucho", "Yo no sé qué me han hecho tus ojos" (1933), "Madreselva" (1940), "Adiós, pampa mía", coautor junto con Ivo Pelay y Mariano Mores (1945), "Pinta brava" (1912), "Sufra", "La última copa", "Soñar y nada más", "Mano brava", "El alacrán", "Dos corazones", "El internado", "Destellos" (1942), "Se dice de mí" (1943).
Cuenta en su haber con casi un centenar de discos, y con más de 50 películas como compositor, actor y productor.
En 1940 se nacionalizó argentino. Fue uno de los que más contribuyó a la extensión y popularidad del tango en Europa.
Tango: Tiempos viejos Música: Francisco Canaro Letra: Manuel Romero Intérprete: Néstor Fabián
Las letras de Tango reflejan la vida misma. Reflejan el dolor, el placer, la nostalgia, alegrías y tristezas. A través de ellas te invito a pensar! Letra: ¿Te acordás, hermano? ¡Qué tiempos aquéllos! Eran otros hombres más hombres los nuestros. No se conocían cocó ni morfina, los muchachos de antes no usaban gomina. ¿Te acordás, hermano? ¡Qué tiempos aquéllos! ¡Veinticinco abriles que no volverán! Veinticinco abriles, volver a tenerlos, si cuando me acuerdo me pongo a llorar.
¿Dónde están los muchachos de entonces? Barra antigua de ayer ¿dónde está? Yo y vos solos quedamos, hermano, yo y vos solos para recordar... ¿Dónde están las mujeres aquéllas, minas fieles, de gran corazón, que en los bailes de Laura peleaban cada cual defendiendo su amor?
¿Te acordás, hermano, la rubia Mireya, que quité en lo de Hansen al loco Cepeda? Casi me suicido una noche por ella y hoy es una pobre mendiga harapienta. ¿Te acordás, hermano, lo linda que era? Se formaba rueda pa' verla bailar... Cuando por la calle la veo tan vieja doy vuelta la cara y me pongo a llorar.
Libertad Lamarque, nació en Rosario, Provincia de Santa Fe, República Argentina el 24 de noviembre de 1908 en la calle Ituzaingó, entre Pte. Roca y España, fue actriz de cine, televisión y teatro, y cantante argentina, nacionalizada mexicana que vivió la mayor parte de su vida en México; dejó su país natal en 1946 tras una pelea con Eva Perón esposa de Juan Domingo Perón presidente de Argentina en esos años quién le dio 48 horas para dejar el país o se atuviera a las consecuencias, motivo por el cual se fue a México. Se hizo famosa en toda América Latina al interpretar temas musicales como “Madreselva” (video que hoy invito a ver) y “Besos brujos”. También participó con éxito variable en diversas producciones cinematográficas mexicanas.
Realizó sus estudios primarios en el Colegio Juana Blanco, de la calle Buenos Aires en la ciudad de Rosario, y fue la menor de diez hermanos: Comenzó su carrera en la actuación, de manera profesional, a los 7 años de edad. En esa época, participó con el conjunto Los Libres en obras como Las víboras, pieza de Florencio Sánchez, en actos de beneficencia, en fiestas para los presos de Rosario (en las cuales su padre colaboraba en cuanto a la organización) y en actos culturales llevados a cabo en plazas públicas de la región. Entre sus logros destacan haber ganado un premio en un carnaval de disfraces (por su traje de una sirena), y haber recibido una medalla de oro en el concurso infantil del Eden Park, además de obtener un reconocimiento como la «reina del corso». Poco después hizo su primera gira teatral con un elenco de ámbito nacional e, incluso, llegó a visitar la región sur de Buenos Aires.
En 1926, Lamarque se trasladó con su familia a la calle Corrientes, en el centro de Buenos Aires. Recomendada por un periodista rosarino, se presentó ante el reconocido empresario Pascual Carcavallo, dueño del Teatro El Nacional. Carcavallo la aceptó y pagó clases de actuación para ella y el resto del elenco del teatro, lo que le permitió representar un papel en la obra El dueño del pueblo, de Julio Sánchez Gardel. Tras realizar una interpretación del tango «Tanita de la proa» vestida de marinero, le solicitó una interpretación de «Mocosita» que recomendaba Salvador Merico y Olinda Bozán. Posteriormente fue reemplazado por otros tangos como «Tatuaje», «Pato», «La cumparsita», «Langosta» y «El ciruja». Trabajó asiduamente con él por un año y con 300 pesos argentinos mensuales como sueldo. Luego, intervino en un sainete titulado La muchacha de Montmartre, de José Saldías, integrando un trío vocal con las actrices Antonia Volpe y la ya mencionada Bozán, siendo acompañadas por el guitarrista Rafael Iriarte. El autor Pedro Ochoa expresó: "Será en la década de 1930 cuando su nombre se sume a la corriente principal del tango. Es la década de los cantantes. Y entre las mujeres, un selecto grupo de cancionistas ocupa el centro de la escena: Azucena Maizani, Mercedes Simone, Ada Falcón, la actriz Tita Merello y por supuesto Libertad Lamarque".
Dos meses después debutó en Radio Prieto y fue contratada por la empresa RCA Victor, que le pagaría 150 pesos por cada disco, pero luego cobraría el doble por cada mes. El 26 de septiembre de 1926, grabó sus primeros discos con temas musicales como «Chilenito» (de Agustín Irusta) y «Gaucho Sol» (de Santiago Rocca y Atilio Supparo), auspiciados por la compañía Víctor para la cual grabó durante toda su carrera artística de 8 décadas.
Inició su carrera en teatro y luego continuó con el cine. En 1927, se casó con Emilio Romero, un apuntador del Teatro Smart con quien el mismo año tuvo a su única hija, Mirtha, que llegó a incursionar como cantante en 2 oportunidades. En 1929, actuó en la obra El conventillo de la Paloma, de Alberto Vacarezza, encarnando a la muchacha que llaman «Doce Pesos». Vestida por la sastrería Casa Las María Luisa (a la cual concurrían importantes figuras del espectáculo), continuaba en el teatro y cantando cada vez con roles más significativos, a tal punto que, con casi 30 años ya era considerada como toda una «personalidad». Las primeras grabaciones que realizó en los años 1920 fueron eléctricas, conocidas como sistemas de grabación ortofónica. Luego llegaría la grabación analógica, y finalmente se utilizaría el sistema digital.
En 1929, comenzó el rodaje del filme mudo Adiós, Argentina -donde Lamarque interpretó a una paisana-, el cual se estrenó al año siguiente. Tras esta producción, Luis César Amadori la contrató para actuar al lado de Florencio Parravicini en una compañía revisteril en el Teatro Maipo, junto con un reparto que incluyó a Alberto Anchart y León Zárate.
Durante una gala benéfica en el Teatro Colón en 1931, fue elegida «reina del tango», escoltada por Rosita Montemar y Fedora Cabral. En esa ocasión interpretó «La Cumparsita» y «Taconeando». Cabe señalar que como cantante de tangos se caracterizó por tener una tonada muy aguda. Incluso interpretó «Volver» junto a uno de los máximos exponentes del género: Carlos Gardel. Adicionalmente, actuó en sainetes porteños como La vida es un sainete y Cortafierro, de Alberto Vaccarezza, donde interpretó el tango «Araca, corazón». En 1932, a manera de conmemoración de las mil presencias escénicas, realizó una gira por Paraguay y diversas provincias del interior argentino junto a músicos como Gregorio Rivero, Ángel Las Heras y Nicolás Ferrari. A pesar de que las grabaciones se sucedían ininterrumpidamente, entre 1934 y 1936 hubo un intervalo. Durante varios años se presentó en el Teatro Liceo, destacándose principalmente en Tres valses (1940), con Roberto Airaldi.
En 1933, Argentina Sono Film la contactó para protagonizar ¡Tango!, obra de Luis José Moglia Barth que además es el primer filme sonoro del cine argentino. El contrato de la película estipulaba que ningún integrante del elenco debía figurar antes que Lamarque en los créditos, lo cual se respetó al final. El reparto principal estaba compuesto por Tita Merello, Alberto Gómez, Alicia Vignoli, Pierina Dealessi y Carmencita Calderón.
Por otra parte, Lamarque obtuvo un importante éxito en estaciones de radio como Belgrano o El Mundo, donde recibió una notable suma de dinero, equiparable a los salarios de Niní Marshall, Pepe Arias y Luis Sandrini. Poco después resultó elegida «Miss Radio», según una encuesta realizada por la revista Sintonía de 1934, en la que obtuvo 57.483 votos.
En 1935, los críticos la definieron como actriz melodramática tras su actuación en El alma del bandoneón, junto a Pepita Muñoz. En 1936, intervino en Ayúdame a vivir, de José Agustín Ferreyra, en el rol de Luisita. El argumento, diseñado por el ya mencionado director y por Lamarque, narra las desventuras románticas de una joven y recoge experiencias personales de la propia cantante, e introduce la innovación de interrumpir el diálogo para continuarlo con una canción entonada por la actriz. Con Ayúdame a vivir, según la historiadora Estela Dos Santos, "fundaron algo así como la ópera tanguera cinematográfica". En su momento, el director del ya mencionado filme evocó: "Ahí Libertad Lamarque operó el milagro de conquistar el Pacífico para la cinematografía argentina". Para entonces, en Argentina Lamarque contaba con una notable popularidad en el público, la cual se extendió al presentarse en otros países latinoamericanos y en España.
"El hecho de haber escrito el argumento no me lo perdonó el periodismo "casi" en general, y nos cayeron despiadadamente, pero el público argentino dijo "sí" desde el primer momento, y el público es irrefutable, él no sabe de entretelones ni de intereses, es imparcial y aplaude lo que le gusta. Así vimos por toda América durante varias décadas Ayúdame a vivir, iluminando las pantallas cuando los dueños de los cines necesitaban fondos urgentes, para levantar algún pagaré."
El compositor Homero Manzi escribió el guion de Eclipse de sol (1943), basada en una obra de Enrique García Velloso. Esta película fue uno de los últimos trabajos notables de Lamarque en Argentina, y para esta composición debió cambiar la tonalidad de su cabello. Luego de encarnar a Lola Morel en una película de 1944, fue convocada para encabezar junto a Eva Duarte su último filme antes de su exilio. Sin embargo en 1947, se estrenó Romance musical, rodada años antes.
Lamarque y Evita se conocieron en 1944, cuando un terremoto produjo serios daños en la provincia de San Juan, y hubo 10.000 víctimas aproximadamente. Como otros militares nacionalistas del Grupo de Oficiales Unidos (GOU), Juan Domingo Perón pertenecía al gabinete del presidente de facto Pedro Pablo Ramírez, donde ejercía como secretario de trabajo y previsión y secretario de guerra. Ante la tragedia, Perón encabezó una convocatoria dirigida a figuras notorias como Lamarque, Mirtha Legrand, Mecha Ortiz, Silvana Roth y Niní Marshall (de quien fue íntima amiga), quienes colaboraron aportando dinero. Lamarque otorgó 3.900 pesos argentinos.
El resto de su carrera estuvo ligado al tango y al medio televisivo, participando en telenovelas de diferentes países latinoamericanos como Mamá, Soledad o Amada. Además, obtuvo importantes premios en diversos países. Entre ellos se encuentra haber sido designada «Ciudadana ilustre de la Ciudad de Buenos Aires» y «Personalidad Emérita de la Cultura Argentina» por la Secretaría de Cultura y en 1985, recibió en Argentina el premio Konex de Platino a la Mejor Cantante de Tango. En 1998, a la edad de 90 años, incursionó en La usurpadora, telenovela mexicana, y 2 años después, recibió el premio Ariel de Oro por su trayectoria y encarnó a la madre superiora del ciclo infantil Carita de ángel.
En su haber artístico contaba con 62 películas (20 en Argentina, 41 en México y una en España) más 4 participaciones especiales, sumado a 800 canciones registradas, 7 ciclos televisivos y una gran cantidad de obras teatrales.
Las letras de Tango reflejan la vida misma. Reflejan el dolor, el placer, la nostalgia, alegrías y tristezas. A través de ellas te invito a pensar! Letra: Vieja pared del arrabal, tu sombra fue mi compañera. De mi niñez sin esplendor la amiga fue tu madreselva. Cuando temblando mi amor primero con esperanzas besaba mi alma, yo junto a vos, pura y feliz, cantaba así mi primera confesión.
Madreselvas en flor que me vieron nacer y en la vieja pared sorprendieron mi amor, tu humilde caricia es como el cariño primero y querido que siento por él. Madreselvas en flor que trepándose van es tu abrazo tenaz y dulzón como aquel, si todos los años tus flores renacen, hacé que no muera mi primer amor... Pasaron los años y mis desengaños yo vengo a contarte, mi vieja pared...
Así aprendí que hay que fingir para vivir decentemente; que amor y fe mentiras son y del dolor se ríe la gente... Hoy que la vida me ha castigado y me ha enseñado su credo amargo, vieja pared, con emoción me acerco a vos y te digo como ayer.
Madreselvas en flor que me vieron nacer y en la vieja pared sorprendieron mi amor, tu humilde caricia es como el cariño primero y querido que nunca olvidé. Madreselvas en flor que trepándose van, es tu abrazo tenaz y dulzón como aquel... Si todos los años tus flores renacen, ¿por qué ya no vuelve mi primer amor?