Excelentes profesionales colombianos bailando el Tango en versión instrumental del músico, pianista, violinista y compositor Agustín Bardi... "Gallo ciego"
Las letras de Tango reflejan la vida misma. Reflejan el dolor, el placer, la nostalgia, alegrías y tristezas. A través de ellas te invito a pensar!
Letra:
Vos que tenés labia, contame una historia. Metele con todo, no te hagas rogar. Frename este absurdo girar en la noria moliendo una cosa que llaman "verdad"...
Contame una historia distinta de todas, un lindo balurdo que invite a soñar. Quitame esta mufa de verme por dentro y este olor a muerte de mi soledad...
Contame una historia... Mentime al oído la fábula dulce de un mundo querido, soñado y mejor... Abrime una puerta por donde se escape la fiebre del alma que huele a dolor... Contame una historia vos, que sos mi hermano, volcame en la curda que me haga sentir que aunque el mundo siga yirando a los tumbos, aún vale la pena jugarse y vivir...
Batime que existen amigos derechos, mujeres enteras que saben querer. Y tipos con tela que se abren el pecho, si ven que la vida te puso en el riel...
Contame la justa de un lecho de rosas. ¡Estoy tan cansado de andar por andar!... Contame una historia con gusto a otra cosa, y en la piel del alma poneme un disfraz...
Las letras de Tango reflejan la vida misma. Reflejan el dolor, el placer, la nostalgia, alegrías y tristezas. A través de ellas te invito a pensar!
Letra:
Después de mucho... mucho tiempo, recién ahora vuelvo a hablarte... ¡qué sensación al escucharte, parece que fuera ayer! Ya ves... estoy mucho más viejo y vos igual a aquellos días que tanto... tanto me querías, ya nada queda... ¡todo se fue!
Son cosas olvidadas, esos viejos amores y al evocar tiempos mejores se van nublando nuestras miradas. Son cosas olvidadas, que vuelven desteñidas y, en la soledad de nuestras vidas, abren heridas al corazón.
Hay en tu voz un dejo triste de penas y melancolía... ¡y, a su conjuro, el alma mía, se esfuerza por no llorar! Es que a los dos nos hizo daño resucitar las horas muertas y el corazón abrió sus puertas a la tristeza de recordar.