Las letras de Tango reflejan la vida misma. Reflejan el dolor, el placer, la nostalgia, alegrías y tristezas. A través de ellas te invito a pensar!
Letra: Mina que fue en otros tiempos la más pura milonguera, y en esas noches tangueras fue la reina del festin... Hoy no tiene pa' ponerse ni zapatos, ni vestidos; anda enferma y el amigo no ha aportado para el bulin...
Ya no tienen sus ojazos esos fuertes resplandores, y en su cara los colores se le ven palidecer... Y esta enferma, sufre y llora y manya con sentimiento, de que asi, enferma y sin vento, nadie más la va a querer...
Pobre paica que ha tenido a la gente rechiflada y supo con la mirada conquistar una pasión... Hoy no tiene quien se arrime por cariño a su cartera pobre paica arrabalera que quedo sin corazón...
Y cuando de los bandoneones se oyen las notas de un tango, pobre florcita de fango siente tu alma vibrar... las nostalgias de otros tiempos, de placeres y de amores... !Hoy solo son sinsabores! que la invitan a llorar...
Azucena Maizani nació en el barrio de Palermo, Capital Federal el 17 de noviembre de 1902, fue cantante y compositora de tangos. Tuvo gran popularidad, actuó en radio y en teatro y además dejó grabadas más de 270 obras. Durante muchos años hacía sus presentaciones vestida con trajes masculinos o con atuendos criollos de gaucho por lo que era conocida con el apodo de "La Ñata Gaucha" que le puso Libertad Lamarque en 1935.
Vivió en el barrio de Palermo hasta los 5 años de edad ya que, debido a que tenía problemas de salud y que sus padres eran muy pobres, fue llevada a vivir a la isla Martín García por unos familiares. En esa isla que se encuentra en el medio del Río de la Plata, a mitad de camino entre Argentina y Uruguay, hizo sus estudios primarios y a los 17 años regresó a Buenos Aires y se dedicó a la costura trabajando en una fábrica de camisas y en una casa de modas. Le gustaba el canto y, según contó Canaro una noche fue al Pigall donde actuaba y lo convenció para que le permitiera cantar dos tangos en público con su orquesta. Si bien de ese hecho no se derivó un trabajo, debió fortalecerla en su vocación artística, que comenzó en 1922 que ingresó como corista en la compañía de los hermanos César y Pepe Ratti que estaban representando la pieza El bailarín del cabaret en el teatro Apolo, con la actuación del cantor Ignacio Corsini.
En una fiesta familiar a la que habría ido con Delia Rodríguez, que en ese momento era una conocida cantante, se encontraba Enrique Pedro Delfino acompañando en el piano a todo concurrente que se animara a cantar. Lo hizo Maizani y tal impresión causó en el pianista que la presentó al empresario teatral Pascual Carcavallo que a su vez la escuchó y la contrató. Debutó en el teatro Nacional el 27 de julio de 1923 en el sainete “A mí no me hablen de penas” de Alberto Vacarezza; no tenía letra, solamente cantaba el tango “Padre nuestro” compuesto especialmente para ella por Delfino y Vacarezza, acompañada por la orquesta de Salvador Merino y lo hizo con tanto éxito que la noche del estreno el público lo hizo repetir 5 veces.
Continuó en el teatro esa temporada y al mismo tiempo comenzó a trabajar en radio y a grabar discos. Una idea de su éxito la da el hecho de que en su debut teatral le habían pagado 200 pesos por mes y en la radio comenzó a ganar la misma suma pero por cada audición. En el verano se unió a la compañía de los hermanos Leopoldo y Tomás Simari en el teatro Smart con la obra Ma-chi-fu de César Bourell y en 1924 pasó a trabajar en la obra Cristóbal Colón en la Facultad de Medicina con Florencio Parravicini. Esa temporada Maizani estrenó las piezas de José Bohr “Pero hay una melena” y “Cascabel cascabelito” y comenzó a grabar con la orquesta de Francisco Canaro.
En 1925 trabajó en el teatro San Martín en la compañía encabezada por Héctor y Camila Quiroga estrenando dos tangos que luego se popularizaron: “Silbando” y “Organito de la tarde”. Siguió en 1926 en el mismo teatro con Elías Alippi y en el teatro Hipodrome ubicado en Corrientes y Carlos Pellegrini. Durante 1927 actuó en el teatro Porteño, y algunos de sus éxitos fueron las interpretaciones de “Pato”, “Amigazo” y “Esta noche me emborracho”.
En 1928 la contrató Radio Prieto, una importante radioemisora de Buenos Aires. Esa temporada pasó al teatro Maipo. Al año siguiente hizo presentaciones en Montevideo y se produce su primera actuación en cine en la película muda “La modelo de la calle Florida” dirigida por Julio Irigoyen.
Maizani había hecho diversas giras en el país y en 1931 en sociedad con el violinista Roberto Zerrillo, quien fuera su pareja sentimental, formó la "Compañía Argentina de Arte Menor" que con la dirección artística de Mario Bellini viajó a España y debutó el 11 de septiembre en el teatro Alcázar de Madrid. La compañía hizo representaciones en Alicante, Barcelona, Bilbao, Burgos, Santiago de Compostela, Teruel, Valladolid, Santander, San Sebastián, Huesca, Gijón, Zamora, Valencia, Palma de Mallorca y Zaragoza. El 14 de abril de 1932 inició una gira por Portugal que comenzó en el teatro María Victoria de Lisboa y siguió en Oporto, Braga y Coímbra. También actuaron en Biarritz, Francia, siempre con renovado éxito y retornaron a Buenos Aires el mismo año.
Al regresar a su país Azucena Maizani encontró que en esos dos años de ausencia habían surgido nuevas figuras femeninas de la canción nacidas, en muchos casos, de los frecuentes concursos que se organizaban, especialmente en las radios. Allí estaban Libertad Lamarque, Ada Falcón, Adhelma Falcón, Tania, Mercedes Simone y Dorita Davis. Rápidamente recuperó su popularidad y en 1933 actuó en “Tango”, el primer largometraje argentino con sonido óptico. En ella Maizani no tiene letra sino que mientras pasan los títulos se muestra su rostro mientras se escucha su voz entonando “La canción de Buenos Aires” y más adelante tiene una escena en la cual, vestida con su traje de compadre, canta “Milonga sentimental”.
En 1935 apareció en un cabaret en la película “Monte criollo” cantando el tango del mismo nombre cuya letra es de Homero Manzi y la música de Francisco Pracánico.
En 1936 fue contratada para actuar en radio con un sueldo de 5 mil pesos.
En 1937 realizó una extensa gira por América que incluyó México y New York. En esta última ciudad actuó en radio, grabó discos e intervino en el rodaje de la película “Di que me quieres” acompañada musicalmente por Terig Tucci. Se trataba de un filme dirigido por William Rowland que incluía la actuación de un grupo selecto de bailarines y cantantes típicos latinoamericanos. En 1940 filma “Nativa”, donde también canta e incursiona como actriz.
En la década del '40 hizo algunas grabaciones, colaboró en la recaudación de fondos para los damnificados por el terremoto de San Juan de 1944 cantando y haciendo colectas, actuó en Radio Argentina y realizó giras por el interior del país, Chile, Perú, Ecuador y Colombia. Con la compañía de Ivo Pelay actuó en 1948 en el teatro 18 de julio en Montevideo y en El Nacional en Buenos Aires. Actuaba en cafés y en 1961 fue a Brasil donde grabó un larga duración. En noviembre de 1962 por iniciativa de Dorita Davis le hicieron un festival en el teatro Astral en el que volvió a cantar ante un público que la colmó de aplausos.
Las letras de Tango reflejan la vida misma. Reflejan el dolor, el placer, la nostalgia, alegrías y tristezas. A través de ellas te invito a pensar! Letra: Me gusta lo desparejo y no voy por la "vedera". Uso funghi a lo "Massera", calzo bota militar. La quise porque la quise y por eso ando penando, se me fue ya ni sé cuándo, ni se cuándo volverá.
Me la nombran las guitarras cuando dicen su canción. Las callecitas del barrio y el filo de mi facón. Me la nombran las estrellas y el viento del arrabal. No sé pa' qué me la nombran si no la puedo olvidar. Soy desconfiao en amores, y soy confiao en el juego. Donde me invitan me quedo y donde sobro también. Soy del partido de todos y con todos me la entiendo, pero váyanlo sabiendo ¡soy hombre de Leandro Alem!
No me gusta el empedrao ni me doy con lo moderno. Descanso cuando ando enfermo y después que me he sanao. La quiero porque la quiero y por eso la perdono. No hay nada peor que un encono para vivir amargao.
Enrique Pedro Delfino nació en Buenos Aires el 15 de noviembre de 1895, fue un destacado compositor, pianista, director de orquesta y letrista de tango argentino. Era también conocido como Delfy…
Escribió más de 200 tangos, algunos de los cuales son considerados verdaderos clásicos del género, como “Re Fa Si”, “Milonguita”, (tango que hoy los invito a disfrutar en este video) “Haragán”, “La copa del olvido”, “Ventanita florida” y “Al pie de la Santa Cruz”.
Gardel llegó a grabarle 26 temas y entre esos registros se destacan: “Aquel tapado de armiño”, “¡Araca, la cana!”, “Dicen que dicen”, “Padre nuestro”, “Palermo” y “El rey del cabaret”.
Fue uno de los creadores del tango romanza e introdujo innovaciones en el tango canción. Eximio pianista con nivel de concertista, quienes lo conocieron decían que el piano era un apéndice de sus manos. Admiraba a Puccini, Wágner y Verdi y era un profundo conocedor de la teoría musical, de la armonía y el contrapunto.
Sus padres eran propietarios de la confitería del teatro Politeama ubicado en la esquina de la avenida Corrientes y Paraná tuvo desde su infancia contacto con figuras del arte. Sus padres advirtieron su inclinación por la música y lo enviaron a estudiar esa disciplina en un instituto musical de la ciudad de Turín, Italia.
Cuando regresó, sus preferencias por la vida nocturna y la bohemia hicieron que en 1912 se fuera con un amigo a Montevideo y allí comenzó a componer y a actuar. Se ganaba la vida como humorista y fantasista del piano y empezó a usar el apodo de Delfy. También se lo conoció como Rock cuando actuó como "clown" musical en el cine Defensa. Asimismo trabajó en los cafés Victoria y Au bon marchè.
En Montevideo compuso el tango “El Apache Oriental” (1912) al que siguieron “Bélgica” (1914), “Rancho viejo”, “Sauce llorón”, “Sans Souci” (1917), “Bonilla”, “Pajonal”, “Boca abierta”, “Fantástico” y el tango milonga “Re-Fa-Sí”. Antes de regresar a Buenos Aires a comienzos de 1919 había compuesto una maxixa, un vals y alrededor de 20 tangos. Cabe aclarar que a menudo los músicos de la orquesta de Delfino interpretaban tangos a los que todavía no había dado nombre y los llamaban por sus 3 primeras notas, como por ejemplo: re, fa, si. En este caso Delfino al registrarlo usó precisamente ese nombre.
En el año 1919 actuó en el salón Parisiana, de la calle 25 de mayo de Buenos Aires y como Delfy en el teatro Esmeralda (luego Maipo) en un espectáculo de varieté y desde entonces se le llamó "el humorista del piano".
De regreso en Buenos Aires integró con Osvaldo Fresedo, David Roccatagliatta y Agesilao Ferrazzano el "Cuarteto de Maestros" y en 1920 con el bandoneonista Fresedo y el violinista Tito Rocatagliatta formó parte de la "Orquesta Típica Select" que viajó a Estados Unidos contratada por la grabadora Victor Talking Machine Co. En Estados Unidos la orquesta se completó con el violinista argentino allí radicado Alberto Infante Arancibia y el violoncelista alemán-norteamericano Hermann Meyer.
Entre el 24 de agosto y el 2 de septiembre de 1920 registraron en estudios ubicados en Camden, New Jersey, un total de 54 placas (53 tangos sobre partituras publicadas y 1, “Calle Corrientes”, sobre el manuscrito original de Delfino pues había sido compuesto pocos días antes y de inmediato la orquesta quedó disuelta. Entre esos tangos estaban “A la gran muñeca”, “Sábado inglés”, “Qué noche” y “Entrada prohibida” que aparecieron en Buenos Aires al año siguiente.
En 1920 Enrique Delfino y el letrista y autor teatral Samuel Linnig compusieron Milonguita (Esthercita) y crearon el molde musical del "tango canción" reduciendo el tango a dos partes en lugar de las tres que tenían habitualmente.
Esta obra fundamental en la historia del tango estrenó el 12 de mayo de 1920 en el viejo teatro Ópera, en ocasión del sainete de Samuel Linnig y Alberto Weisbach "Delikatessen Hauss ", interpretado por la actriz María Esther Podestá. El éxito de la obra -y del tango- dieron el espaldarazo definitivo a Delfino.
En la misma época en que Pascual Contursi incorporaba al tango la letra con argumento, con los versos de "Mi noche triste" dando inicio a la etapa del "tango canción" Delfino compuso Sans souci e inició junto a Juan Carlos Cobián, creador del tango Salomé la tendencia innovadora del "tango romanza".
Sin embargo, Contursi tomaba conocidos tangos instrumentales para acoplarles las letras de su inspiración, o sea que su creación era posterior a la música, no lo hacía en comunión con el compositor como era el caso de Delfino.
La línea musical innovadora de Delfino fue seguida por grandes músicos de la importancia de Juan Carlos Cobián, Julio y Francisco De Caro, Joaquín Mora y Osvaldo Fresedo, entre otros.
Delfino actuó también en radio e intervino en numerosas grabaciones, en algunos casos con solos de piano, y en otros acompañando a figuras destacadas de la época como Sofía Bozán y Azucena Maizani entre otros.
Su músico preferido era Puccini, cuyos personajes de su ópera "La Bohème" aparecen en la letra de su tango "Griseta", que hiciera con José González Castillo, pero también admiraba a Verdi y a Wagner,
En 1924 viajó a Europa y actuó en el teatro Maravillas de Madrid, pasando luego por otras ciudades españolas y también París, Londres, Berlín, Italia y Brasil en los años sucesivos.
También en 1924 compuso el tango: “Talàn…talàn”, incluido en la obra “Todo el año es carnaval”, cantado por el actor Carlos Carranza en el teatro Nacional. Por otra parte, el tango “Francesita” que fue parte del sainete una de tantas del teatro Maipo.
En 1931 escribió música para 14 filmes, entre ellos “Los tres berretines”.
En uno de esos viajes y hallándose en Francia colaboró con Carlos Gardel en la película "Luces de Buenos Aires"; en la Argentina musicalizó después muchas otras e intervino como protagonista en la titulada "Ronda de Estrellas" de 1938.
En 1965, en vísperas de cumplir 70 años, la Sociedad Argentina de Autores y Compositores SADAIC le otorgó la distinción "Lira de oro".
Tango: Milonguita (Esthercita) Música:Enrique Delfino Letra:Samuel Linnig Orquesta: Alfredo de Angelis Intérprete: Carlos Dante
Las letras de Tango reflejan la vida misma. Reflejan el dolor, el placer, la nostalgia, alegrías y tristezas. A través de ellas te invito a pensar! Letra: ¿Te acordás, Milonguita? Vos eras la pebeta más linda 'e Chiclana; la pollera cortona y las trenzas, y en las trenzas un beso de sol. Y en aquellas noches de verano, ¿qué soñaba tu almita, mujer, al oír en la esquina algún tango chamayarte bajito de amor?
Estercita, hoy te llaman Milonguita, flor de noche y de placer, flor de lujo y cabaret. Milonguita, los hombres te han hecho mal y hoy darías toda tu alma por vestirte de percal.
Cuando sales por la madrugada, Milonguita, de aquel cabaret, toda tu alma temblando de frío dices: ¡Ay, si pudiera querer!... Y entre el vino y el último tango p'al cotorro te saca un bacán... ¡Ay, qué sola, Estercita, te sientes! Si llorás...¡dicen que es el champán!
Rubén Juárez nació el 5 de noviembre de 1947 en Ballesteros, Provincia de Córdoba y creció en Avellaneda, en el sur del Gran Buenos Aires. Fue un reconocido bandoneonista y cantautor de tangos. Estudió bandoneón desde temprana edad y en 1956, a los 9 años, ingresó en la Orquesta Juvenil del Club Atlético Independiente.
En su adolescencia estudió guitarra, lo que lo llevó a integrar varios conjuntos de rock. Años después conoció al guitarrista Héctor Arbello, quien había tocado junto a Julio Sosa. Juárez y Arbello formaron un dúo con el cual comenzaron a realizar giras por distintas provincias de la Argentina.
A los 22 años, por intermedio de Lucio Demare, Juárez llegó a la boîte Caño 14, consagrándose desde su debut como uno de los artistas más destacados del lugar.
Cuando el bandoneonista Aníbal Pichuco Troilo lo escuchó por primera vez, Rubén Juárez le pidió a Pichuco que fuera su padrino artístico.
El 2 de junio de 1969 grabó su primer tema, “Para vos, canilla”, que fue un éxito inmediato. Un año después fue convocado por el animador Nicolás "Pipo" Mancera para cantar en su famoso y muy visto ciclo televisivo Sábados Circulares de Mancera, que lo hizo famoso.
Desde entonces ha actuado en los lugares más importantes de Argentina y del extranjero y ha grabado con figuras de la talla de: Armando Pontier, Charly García, Pedro Aznar, Leopoldo Federico, Raúl Garello, Litto Nebbia, el guitarrista Roberto Grela y José Colángelo. Jose "pepo" Ogivieki. Cristian Zárate, Pablo Agri, Daniel Naka y Horacio Romo, entre otros.
Además de su excelente voz clara y grave, se caracterizó por utilizar un bandoneón blanco.
Desde el 2003 (cuando realizaba una temporada en Carlos Paz) Rubén Juárez ha solido cantar acompañado por su hija primogénita, la también tanguera Lucila Juárez.
En 2005 recibió el Premio Konex de Platino en la disciplina Cantante Masculino de Tango de la década en la Argentina.
Estas son algunas de sus composiciones: “Candombe en negro y plata”, “Mi bandoneón y yo”, (video que hoy invito a disfrutar), “¿Qué tango hay que cantar?”, “Se juega”, “Vientos del ochenta”, “Cuestión de ganas", entre otros…
Tango: Mi bandoneón y yo Música: Rubén Juárez Letra: Julio Martín Intérprete: Rubén Juárez
Las letras de Tango reflejan la vida misma. Reflejan el dolor, el placer, la nostalgia, alegrías y tristezas. A través de ellas te invito a pensar!
Letra: A veces se me hace que nació conmigo
y durmió en mi cuna pegao a mis pies.
Que fue mi juguete y mi perro de pibe
y toda la infancia la corrí con él.
Que anduvimos juntos, atorro y milonga,
desde mi bohemia, cigarro y café.
Y a veces rodamos maneaos por el suelo
y nos levantamos con la misma fe. Mi bandoneón y yo crecimos juntos,
emparentaos, tal vez, por la pobreza...
Muchas veces reímos de alegría
y otras veces, lloramos de tristeza.
Yo le hablo de hombre a fueye, mano a mano.
Lo mismo que si hablara con la vieja.
Y cuando él me responde, se me antoja
que Buenos Aires mismo me contesta. Sí, hermano, como siempre
con vos hasta que muera... Si yo a mi bandoneón lo llevo puesto
como un cacho de tango entre las venas.
Y está de Dios que al dar mi último aliento,
moriremos a un tiempo... mi bandoneón y yo.
Alfredo de Angelis, nació en Adrogué, provincia de Buenos Aires, el 2 de noviembre de 1910. Fue un músico de tango, que se destacó como director de orquesta y pianista, y también como compositor. Muy representativo del período conocido como la edad de oro. Su orquesta fue una de las más populares del tango.
Desde muy joven integró diversas orquestas, hasta que formó la suya en 1940, debutando el 20 de marzo de 1941. De Angelis se caracterizó por el estilo bailable que impuso, y fue uno de los protagonistas del resurgimiento del tango en la década del 40 y del 50. Entre los cantantes que se desempeñaron en su orquesta, se destacaron Floreal Ruiz, Carlos Dante, Julio Martel, Oscar Larroca, Juan Carlos Godoy, Roberto Florio, Roberto Mancini, Lalo Martel, Julián Rosales entre otros.
El 1 de abril de 1946 la orquesta de Alfredo de Angelis dio inicio al Glostora Tango Club por Radio El Mundo, un programa musical de 15 minutos, con público en vivo, que se volvió el más popular de la radiofonía argentina manteniéndose 22 años en el aire, y en el que De Angelis se convirtió en su número principal.
Fue artista del sello Odeón entre 1943 y 1977, estableciéndose como uno de los más prolíficos intérpretes de tango ligados a esa compañía, como también lo fueron Miguel Caló, Francisco Canaro y Osvaldo Pugliese.
En 1980 retornó a la actividad discográfica. De Angelis compuso también algunos tangos de éxito como: “El taladro”, “Pregonera”, “Pastora”, con letra de José Rótulo, “Qué lento corre el tren”, con letra de Carmelo Volp, “Remolino”, con letra de José Rótulo, “Alelí”, con letra de José Rótulo, “Lo había visto a Gardel”, con glosas de Pepe Biondi, interpretado por Julián Rosales.
Alfredo de Angelis también participo en el cine, en 1950 en la película “Al compás de tu mentira” y en 1951 en “El cantor del pueblo”.
Tango: Pavadita Música: Anselmo Aieta Intérprete: Alfredo De Angelis
Las letras de Tango reflejan la vida misma. Reflejan el dolor, el placer, la nostalgia, alegrías y tristezas. A través de ellas te invito a pensar!
Letra: Primero la cita lejana de abril, tu oscuro balcón, tu antiguo jardín. Más tarde las cartas de pulso febril mintiendo que no, jurando que sí.
Romance de barrio tu amor y mi amor. Primero un querer, después un dolor, por culpas que nunca tuvimos, por culpas que debimos sufrir los dos.
Hoy vivirás despreciándome, tal vez sin soñar que lamento al no poderte tener el dolor de no saber olvidar. Hoy estarás como nunca lejos mío, lejos de tanto llorar. Fue porque sí, que el despecho te cegó como a mí, sin mirar que en el rencor del adiós castigabas con crueldad tu corazón. Fue porque sí que de pronto no supimos pensar, que es más fácil renegar y partir que vivir sin olvidar.
Ceniza del tiempo la cita de abril, tu oscuro balcón, tu antiguo jardín las cartas trazadas con mano febril mintiendo que no, jurando que sí. Retornan vencidas tu voz y mi voz trayendo al volver con tonos de horror, las culpas que nunca tuvimos las culpas que debimos pagar los dos.
Las letras de Tango reflejan la vida misma. Reflejan el dolor, el placer, la nostalgia, alegrías y tristezas. A través de ellas te invito a pensar!
Letra: Tengo el corazón hecho pedazos, rota mi emoción en este día... Noches y más noches sin descanso y esta desazón del alma mía... ¡Cuántos, cuántos años han pasado, grises mis cabellos y mi vida! Loco... casi muerto... destrozado, con mi espíritu amarrado a nuestra juventud.
Más frágil que el cristal fue mi amor junto a ti... Cristal tu corazón, tu mirar, tu reír... Tus sueños y mi voz y nuestra timidez temblando suavemente en tu balcón... Y ahora sólo se que todo se perdió la tarde de mi ausencia. Ya nunca volveré, lo se, lo se bien, ¡nunca más! Tal vez me esperarás, junto a Dios, ¡más allá!
Todo para mi se ha terminado, todo para mi se torna olvido. ¡Trágica enseñanza me dejaron esas horas negras que he vivido! ¡Cuántos, cuántos años han pasado, grises mis cabellos y mi vida! Solo, siempre solo y olvidado, con mi espíritu amarrado a nuestra juventud...